26-S: ¿el renacer de la frontera? – Frontera Plus

26-S: ¿el renacer de la frontera?

La voluntad política, según expertos en el área, juega un rol fundamental para que los cambios se den sin trabas y retorne el dinamismo

 EL DATO

A partir de 23 de febrero de 2019, se suspendieron por completo las relaciones de intercambio comercial entre ambos países


Por Jonathan Maldonado

Siete años de bloqueo de la frontera entre Táchira y Norte de Santander, desdibujaron décadas de intercambio comercial, cultural y consanguíneo. A ocho días de que se dé el primer paso: reactivación comercial y el restablecimiento de vuelos, Nelson Urueña, presidente de la Asociación de Aduaneros del Táchira (Asoata) y Sandra Guzmán, presidenta de la Federación de Agentes Logísticos en Comercio (Fitac), Capítulo Cúcuta, hacen una radiografía de lo vivido, y ponen sobre el tablero sus expectativas de cara al 26 de septiembre.

Los dos son expertos en el área de aduanas, representan a su gremio y han experimentado los cambios generados a raíz del cierre de los puentes binacionales, el 19 de agosto de 2015. En medio de este proceso lánguido, engorroso y con matices difusos, ¿habrá algo positivo para rescatar y de lo cual aprender? Urueña y Guzmán responden sin cortapisas y van más allá: se atreven a dar pronósticos de lo que será la zona, si se respetan las reglas del juego a partir de la fecha anunciada.

El paso binacional de vehículos una de las grandes incógnitas.

El cierre no dejó nada positivo

Muchas tazas de café han pasado por las manos de Nelson Urueña, durante las jornadas en las que ha intervenido en pro del retorno de lo formal en la frontera. La que pidió para acompañar la entrevista fue distinta, pues le permitió ir al compás de un pasado que aún es presente, pero con la diferencia de que ya hay una luz en el camino.

Nelson Urueña preside la Asociación de Aduaneros del Táchira.

 

-¿Qué ha sido lo más duro de afrontar en estos siete años de cierre?

-Realmente, todo ha sido duro, pues para una empresa el no poder laborar durante tantos años, es algo muy complejo. Se prescindió de empleos que uno mantuvo por años. Ellos, de forma voluntaria se fueron retirando y migraron, ya que la frontera se puso como crítica. Eso generó una deserción que hoy en día estamos supliendo con los nuevos egresados del Instituto Universitario de la Frontera (Iufront).

-¿Hay algo positivo que se le pueda extraer a esos siete años de bloqueo?

-No, no hay nada positivo. Dicen muchos que perdiendo también se gana, pero es que como dice por ahí un conferencista, perder es perder. Nada positivo vemos de ese cierre. San Antonio del Táchira es un ejemplo, decayó comercialmente, hoteleramente y hasta algunos trabajos informales, que se suplían de la frontera activa, también se vieron afectados.

-¿Y el gremio de los auxiliares aduaneros?

-Cierto. Estos años nos dejaron la creación del gremio de auxiliares aduaneros, ya que antes no lo teníamos, y ha hecho que nos unamos en un solo objetivo, que es el restablecimiento del comercio por esta zona de frontera que ha sido tan castigada por esa situación, cosa que no ha sucedido con otras aduanas como la de Paraguachón, que siguió con las mismas condiciones con las que laborábamos nosotros.

-¿Por qué Paraguachón tuvo un trato distinto?

-Este es el momento y aún no lo sabemos. Sí hubo un momento en el que ameritó un análisis de dos o tres días, pero no fue un cierre permanente como fue decretado en el año 2015 entre Táchira y Norte de Santander, y que se extendió por siete años. Hoy, por fin, estamos viendo esa luz al final del túnel.


Acuerdo de San Antonio

  • “El Acuerdo de San Antonio se dio los primeros días del mes de septiembre del año 2021. Fue un acuerdo entre ambos países y tuvo como sede el auditorio del Seniat, ubicado en la aduana principal”.
  • “Ese acuerdo nos permitió el paso por los puentes internacionales de personas que requerían de algún tipo de tratamiento. Posteriormente, se dio el paso de los niños que estudian en Colombia y, por último, se dio el paso de los peatones, el pasado 25 de octubre”.
  • “Quedamos pendientes con el intercambio comercial que nunca se dio y estaba estipulado antes del paso de los peatones”.
  • “En la actualidad, ya hay una fecha, que es la que tanto anhelábamos todos los que hemos sostenido esta larga y dura batalla”.

El tiempo no jugó a favor

El presidente de Asoata nunca imaginó que el cierre iba a durar tantos años. “Uno puede pensar muchas cosas, pero cuando existen acuerdos, tratados de intercambio comercial, uno parte de la idea de que los asuntos políticos no deben interferir en lo económico, y pensábamos que el cierre sería corto, pero no fue así”, dijo.

En varios momentos, y por años, acotó,  la desesperanza los invadía, ya que la tensión política, en vez de ir desinflándose, aumentaba de forma drástica y afectaba cualquier avance. “La necesidad tiene cara de perro y uno necesita tener el sustento para el hogar. El personal que laboraba con nosotros, requería de ingresos, por eso abandonaron sus puestos y nos hizo sentir muy mal, agobiados por la situación y sin entender por qué se dio ese cierre tan prolongado”, remarcó.

Las expectativas aumentan, entre los sectores productivos venezolanos y colombianos.

Sin embargo, tras el anuncio de la fecha de reapertura comercial, Ureña parte de la premisa, y con eso respalda la tesis de autoridades, de que el progreso llegará pronto a la zona. “Hay que dejar claro que esos beneficios llegarán, siempre y cuando la reapertura se haga sin mayores restricciones que las establecidas en la ley de aduanas. Debe haber un trato igualitario con referente a la zona de Paraguachón”, recordó.

“Mientras que el importador cumpla con todos los requisitos establecidos en la ley, no debe haber problemas. Una reapertura sin limitaciones  va a dejar un bienestar social y económico de gran alcance para la zona que nos atañe. Nada más en conductores, hablamos de un parque automotor que está cercano a los 800 vehículos”, especificó.


1.200 empleos directos

Si las cosas fluyen y no se presentan muchos inconvenientes, el representante de los aduaneros en el Táchira estima que, “de arrancadita”, se podrían generar cerca de 1.200 empleos directos. “Será a corto plazo, pues muchas agencias de aduana requieren de personal y una o dos personas no podrán hacer — así tengan la gran experiencia –, el trabajo que, como mínimo, deben empezar cinco o seis personas”, detalló.

Recordó además que las almacenadoras, cuando están activas, tienen hasta cinco cuadrillas y cada cuadrilla es de cinco obreros. Al sumar, precisó que serían 20 obreros por almacenadora y, en la actualidad, hay 19 almacenadoras que estarían activándose con un total de 380 obreros. “Y no estamos añadiendo los conductores”, enfatizó.

Recuperar lo perdido

-Siguiendo con los números, antes del cierre de los puentes, en el 2015, ¿cómo era la actividad económica?

-En esa época existía un buen movimiento, pero ya se estaba perdiendo el volumen de carga en vista de que se estaban presentando ciertas discordias. Sin embargo, estábamos entre los 2.500 a 3.000 millones de dólares, una cifra significativa que nos permitía generar empleos. Yo tenía 13 empleados, dos oficinas: una en Ureña y otra en San Antonio. Ahora, solo tengo una oficina y dos empleados: mi esposa y yo.

-¿Cuántas agencias habían?

-En esa época, antes del cierre, habían 68 agencias de aduana, todas actualizadas; 22 almacenadoras y 20 transportes autorizados para el traslado de la carga internacional. La cifra le puede dar una magnitud del movimiento de antaño en frontera, por eso era considerada la más viva de Latinoamérica.

-¿Cuál es el escenario actual?, pues aunque ya hay fecha aún el bloqueo persiste.

-En la actualidad, de las 69 agencias de aduana, solo hay 49 actualizadas, y hay problemas con el transporte, pues solo hay cinco autorizados, y les hace falta cumplir una serie de requisitos que son costosos, razón por la que le solicitamos al ministro del Transporte, una dispensa de al menos de seis meses para pagar (…) La situación está muy dura y de grandes complicaciones.


De cara al 26S

  • “Después de siete años sin intercambio comercial firme, no nos inquieta que se haga un acto con mucha pomposidad, pues lo amerita el día, y nosotros vamos a estar en el sitio apoyando a las autoridades con lo que nos pidan”.
  • “La idea es que ese día nosotros celebremos, no un paso simbólico, sino un acto protocolar por donde van a pasar algunos carros, y que den pie para que al día siguiente, en la mañana, sigan operando las almacenadoras, las agencias y, obviamente, la aduana como organismo regulador de nuestras acciones como auxiliares”.
  • “Es importante que no haya ningún tipo de regulación y de trabas para que, al día siguiente, nosotros sigamos laborando y que la carga siga llegando a las zonas primarias de Colombia y Venezuela”.

49 reuniones

Para el aduanero, el día del retiro de los contenedores, sintió una gran emoción y, en cuestión de horas, ese optimismo se transformó en desesperanza, cuando vio que pese a que ya no estaban las estructuras, seguían paralizados, inactivos y sumando más días al bloqueo. “En ese momento estuve a punto de abandonar el barco, pero no lo hice”.

Urueña se agradece a sí mismo el seguir a bordo del barco, pues ya hay fecha de apertura y será en ocho días. “Con el reciente encuentro de los industriales en la ciudad de San Antonio del Táchira, llevamos 49 reuniones que me han dejado mucho, algunos días de alegría y otros de tristeza, y no solo a mí, también a mis compañeros”, aseveró.

(Foto/Jonathan Maldonado)

Este recorrido de siete años, lo asemeja el presidente de Asoata a una montaña rusa, pues había momentos en que estaban en lo más alto y creían que la reapertura se acercaba, cuando, de repente, bajaba todo de sopetón, y el sentimiento era de decepción y rabia, pues “la olla en casa no esperaba”.

“De ahí llegó el famoso rebusque y muchos lo hicieron con el objetivo de aguantar y esperanzados de que en algún momento la reapertura se concretaba, y fue así. Ya estamos aquí, con mucha felicidad y esperamos que nada en el mundo la empañe, que la reapertura sea la última, y que más nunca se vuelva a cerrar, aunque hayan diferencias políticas”, dijo.

En este sentido, cree que lo informal debe ir alejándose para que prime lo legal. “No hay nada mejor que lo legal, el tiempo nos va a dar la razón y lo digo porque siempre vienen las fiscalizaciones, el control posterior y la parte de tributos, a cumplir su trabajo, y esa es la lógica, entonces cómo van a responder todas esas empresas que se fueron por lo ilegal. No lo pueden hacer”, resaltó.


El futuro de las trochas

“No le veo la razón de que sigan activas. Ya se están abriendo los puentes y se está generando todo conforme a la ley; no tiene sentido de que sigan manejándose como un paso casi con las similitudes del formal”, soltó para indicar, a su juicio, que los caminos verdes deberían desaparecer.

La última frase el aduanero, con más de 34 años en el nicho, la suavizó al señalar que el contrabando siempre ha existido. Vio pasar algunos con bultos de papa, otros con zanahorias, pero eran volúmenes aceptables, que no afectaban la economía del país. “Hoy en día los volúmenes son descabellados y afectan al empresario por ser una competencia desleal”, lamentó.

Para el experto en materia de aduanas, regresando a lo legal y lo formal, le permitiría a San Antonio ir recuperando su vida comercial, dejando así de ser un pueblo fantasma. “Va a ser un proceso de seis meses a un año de recuperación, las cosas no son como la piensa todo el mundo, que abrieron la frontera y al otro día vamos a tener una cola de camiones; no, será desde cero y debemos ganar confianza”, acotó.

Si una gandola que pasa por los tramos formales,  ya cumplió con todos sus trámites, “no veo el por qué un policía, por ejemplo, la va estar siguiendo, si se supone que cumple con lo estipulado en ley”. Hizo un llamado a los organismos de seguridad ciudadana para que esos escenarios no se repitan. “Deben colaborar y estar claros”, dijo.

Entrada al puente internacional Simón Bolívar, lado colombiano. (Foto/JM)

Sin detalles oficiales de los puentes

Las autoridades nacionales de ambos países aún no han dado a conocer cuáles puentes serán empleados para el paso de carga pesada. Nelson Urueña, parte de la idea de que los puentes de Ureña y el de San Antonio, están aptos para recibir transporte de carga pesada. “Ellos no han sufrido gran deterioro”, apuntó.

El puente de Tienditas, en el municipio Pedro María Ureña, es la esperanza de muchos, y “también la mía, pues tiene una estructura que nos da la oportunidad de simplificar las operaciones aduaneras”, aclaró para luego dejar por sentado que el de Unión no puede quedar sin la reactivación.

“Deseamos que se trabaje por los cuatro puentes pero, de no ser así, esperamos que se agilicen los trámites  para la entrada en funcionamiento del puente de Tienditas, por donde se trabajaría con mayor comodidad y tranquilidad”, enfatizó a modo de colofón.

Ni traje de gala ni guayabera usará Urueña para el día de la reactivación. “Nosotros iremos con nuestros uniformes”, puntualizó.


Norte de Santander listos para la partida

Cinco agencias de aduana activas

El puente internacional Simón Bolívar, podría ser habilitado para el paso de vehículos de carga pesada

Con  tono de voz fuerte y marcado por la experiencia, Sandra Guzmán se alista para responder a cada interrogante sobre frontera. El café no pudo faltar. El estar en sus instalaciones, rodeada de lo que sabe, le dio más confianza al momento de hilar ideas y esbozar sentencias.

Sandra Gómez, presidenta de la Federación de Agentes Logísticos en Comercio (Fitac), Capítulo Cúcutastacado

-¿Qué ha sido para usted lo más complejo en estos años de bloqueo?

-Como presidenta de la Fitac, Capítulo Cúcuta, lo más complejo ha sido ver cómo se deterioró la infraestructura de agentes de aduana en Norte de Santander, y particularmente en Cúcuta. Inicialmente, en el 2015, estábamos 68 agencias de aduana y, a la fecha, en septiembre de 2022, solo estamos cinco agencias de aduana.

-¿Qué rumbo tomaron esas empresas, las que se fueron?

-La mayoría tiene oficinas en el resto del país, entonces cuando se suspendió el intercambio comercial con Venezuela, ellos no tenían ingresos pero sí gastos, razón por la que recogieron sus coroticos y se fueron para el interior del país, de donde son. De pronto esas exportaciones que ellos cubrían por Norte de Santander, los exportadores se fueron por Barranquilla, Cartagena o Santa Marta, o por el mismo Paraguachón, que no tuvo suspensión de operaciones.

Tras esa estampida de agencias, ¿cuántos empleos se perdieron?

-1.200 empleos se perdieron y se destruyeron familias que tuvieron que empezar a trabajar en lo que no estaban preparados, pues saben es de logística, comercio internacional. Las universidades que ofrecen comercio internacional, empezaron a sentir el dolor de ver que sus muchachos no tienen aún dónde hacer las prácticas, ya que no hay agencias de aduana donde operar y terminaron haciendo sus prácticas en otros ambientes.

-¿Cuál fue el destino de los depósitos aduaneros?

-Teníamos 12 depósitos aduaneros y la Zona Franca y, al no ingresar ni un gramo de mercancía, pasó igual, cerraron operaciones y se fueron de Cúcuta. El único que duró hasta 2019 fue Roldán, y con la fe y la esperanza de que no fuese tan largo. Veníamos acostumbrados a este cese de operaciones, cuando estaba en vida el presidente Hugo Chávez, y nos cerraba frontera por uno, dos o tres días. Una vez fue muy larga y fueron tres meses. Solo quedó un depósito y la Zona Franca de Cúcuta, la cual tiene un régimen especial.

Aduana Principal de San Antonio del Táchira. (Foto/JM)

Expectativas frente a la reapertura

Guzmán fue concisa y clara al proferir que desean, con esta fecha de reapertura comercial, que vuelvan los casi 700 camiones que pasaban en 2015 por la frontera de Táchira y Norte de Santander. “Las operaciones que están por Paraguachón son las que se estaban haciendo por Norte de Santander”, señaló.

Subrayó que al activarse de nuevo las operaciones con Venezuela, se va a reactivar el transporte internacional y todos los indirectos inherentes al nicho referido. También puso en la lista a los hoteles y restaurantes, ya que los conductores vienen, pernotan y comen. “Se reactivarían todas estas áreas”, detalló.

“Tengo fe de que siendo antes del 2015 la principal frontera y la más dinámica de Suramérica, lo volveremos a ser. Venezuela está moviendo 400 mil dólares por la zona de Paraguachón; entonces esas operaciones se van a ver reflejadas”, soltó para luego hacer hincapié en que Norte de Santander es un departamento minero.

“Las exportaciones de carbón están saliendo por Santa Marta o por Barranquilla, sabiendo que tenemos un centro de acopio en Ureña que alimenta la Ceiba y por ahí sale”, explicó la presidenta de la Fitac, Capítulo Cúcuta.


Lo positivo en medio del colapso

✓ “Las agencias de aduana a nivel nacional, en Colombia, hacen parte de cuatro grupos: uno que son nivel 1, que pueden operar en cualquier parte del país; nivel 2, que también pueden operar en cualquier parte del país; nivel 3, solo pueden operar en Cúcuta o en Arauca y las nivel 4, que son especiales”.

✓      “Hay agencias nivel 3 que solo podían operar por Cúcuta, pero al no tener operación con Venezuela, le dijeron a la aduana, debo cumplir con un patrimonio por lo que traslado mi domicilio a La Guajira, que es donde está el trabajo con Venezuela”.

✓      “Una vez en La Guajira, pudo reactivarse y conoció la misma actividad terrestre pero por otra parte del país, que debería ser igual que por Cúcuta, pero hay diferencias”.

✓      “Las aduanas de nivel 1 se diversificaron para evitar morir y pusieron sus oficinas en Bogotá, Cartagena o donde su cliente lo requería. Se prepararon entonces para hacer operaciones marítimas y aéreas”.

✓      “Para poder sobrevivir vieron oportunidades en lo malo que había pasado con el bloqueo a partir del 2015”.


“Estamos listos”

-¿Cómo se preparan para el lunes 26S?

-Estamos preparados y hemos venido preparándonos las agencias de aduana para poderlos recibir y desarrollarlas como debe ser.

-¿Cree que el progreso regresará de forma rauda a la frontera?

-Confío en eso, pero de eso depende también de cómo se maneje entre los dos gobiernos esa situación, porque no podemos hablar de éxodo, ya que éxodo fue cuando hubo cierre total de frontera, que el venezolano no podía pasar ni siquiera por los puentes. Ahí era un cierre total, no un cierre de operaciones. Mucha gente arriesgó su vida para sobrevivir.

-Entonces, ¿cómo califica lo que vine después del 26S?

-Lo llamaría un renacer, sabiendo qué debemos mejorar para ser mejores, y qué debemos mejorar para ser competitivos. ¿Qué debemos mejorar para ser mejores?, mira, tenemos un ejemplo de Farmatodo, empresa venezolana que cuando vio que en su país la situación se fue poniendo muy difícil, buscó otros rumbos y llegó a Colombia.

-¿Se deben emular esos ejemplos?

-Sí, porque Farmatodo, en gratitud de que Colombia le abrió las puertas, está generando empleos. Ahora, su última sede estará en Cúcuta; y qué hace eso, genera empleos y reactiva la economía.

-¿Qué tan firme sigue su fe?

-Intacta. Tengo fe de que llegó el final de una pesadilla que parecía no iba a acabarse. Gracias a Dios se va a lograr y veremos las esperanzas puestas en cada uno de los cambios que están por venir.

El espaldarazo

Guzmán espera, de parte de Colombia, el compromiso y el espaldarazo de las entidades: la Dian, ICA, Ministerio del Transporte, Policía Fiscal Aduanera y la Policía Antinarcóticos, que son los entes articuladores del comercio internacional. “Ellos deben comprometerse a que las operaciones deben ser limpias y libres de toda corrupción”, destacó.

“Venimos de tener un letrero horroroso de que aquí tenemos no sé cuántas trochas listas y que somos los pioneros del contrabando de extracción y de introducción. Queremos limpiarle el rostro a Cúcuta y a Norte de Santander. Eso es posible con la voluntad de todos los involucrados”, manifestó.

Cree que el hecho de que muchas entidades no estén abiertas, pero hayan dejado a un funcionario, da fe de la voluntad que hay por parte de ellas para que el escenario previsto, a partir de lunes 26 de septiembre, funcione sin ningún contratiempo o traba. “Donde exista operación aduanera hay que hacer el control, y estos entes tienen la disponibilidad”, aseguró.

Cuidado con lo simbólico

-Usted hablaba de la importancia de generar confianza. ¿Cómo se logra este punto?

-Se logra cuando no decimos palabras que no caben en comercio internacional. No se puede decir que se va hacer una reapertura simbólica, ya que lo simbólico es como si se fuese a hacer un dibujito, donde se pinta el camión pasando el puente, y el otro cruzando de Venezuela hacia Colombia, y ponemos al Cenaf que haga sus funciones, pero en el marco de lo simbólico.

-¿Tiene cabida lo simbólico en esta reapertura?

-No, no la tiene. Lo simbólico no entra en el comercio internacional, no se puede dar, ya que lo simbólico no tiene el compromiso de nadie, mientras que el comercio internacional sí, ya que hay una negociación, un intercambio de mercancía, un pago que se debe hacer.

-¿Qué más se puede hacer para generar confianza?

-El 26 de septiembre hacemos las operaciones que se requieren, dentro de la parte formal y la parte formal nos lleva a que todo se active, lo que amerita que para el día 27, las operaciones sigan con más fuerza.

-¿Cómo se compite con Paraguachón?, una zona que ha ganado bastante terreno

-Los exportadores van a empezar a ver que por Cúcuta sí se reactivó el intercambio, que no fue un acto simbólico, ruta que además es más cortica y más segura para el transporte de carga pesada.


Atrás las excusas

✓      “Venezuela sí tiene la infraestructura vial para recibir el transporte de carga pesada, ya que para nadie es un secreto que por esas vías pasan camiones que entran al país por trayectos indebidos, no formales”.

✓      “Sí deben tener un mantenimiento, no vamos a negar eso, pero no se pueden basar como excusa para decir que faltan aún muchos puntos para tratar”.

✓      “Necesitamos que la gente vuelva a creer en nosotros, en nuestra capacidad para hacer el trabajo que se requiere”.


Reina el optimismo

La presidenta de la Fitac, Capítulo Cúcuta, junto a su equipo, aseveró que el optimismo reina en un sector que, pese a los golpes que ha recibido en siete años por el cierre, no claudica y ha remado para, por fin, llegar a la anhelada orilla y poder, desde tierra firme, avanzar en cada aspecto.

“Las agencias ya están solicitando cómo volverse a reactivar con la Fitac, en vista de todo el trabajo que se hace aquí por ellos”,  apuntó quien aguarda grandes ilusiones por estar nuevamente acompañada de los representantes de muchas agencias de aduana, más gente comprometida.

(Foto/Jonathan Maldonado)

Si en el transcurso de los primeros días de reapertura al menos 10 agencias se reactivan, cada una requiere, como mínimo, de tres personas. “Si sumamos, van 30 empleados directos y a medida que vaya creciendo la operación y ganando confianza, esas 30 personas se van a multiplicar y volveremos a hacer los campeonatos de bolas criollas y de integración entre ambos países”, explicó.

El rol de Umaña

Guzmán parte de la idea de que el ministro del Comercio en Colombia, Germán Umaña, es una pieza clave en este proceso de reapertura comercial, el cual ya tiene su fecha. “Él ha sabido entendernos y ha estado muy cerca de nosotros”, prosiguió la representante del área de logística en Cúcuta.

Umaña estuvo dirigiendo la Cámara Colombovenezolana. Eso lo hace aún más cercano al sector y lleno de la experiencia y sabiduría que se requieren para buscar los mejores resultados para sus integrantes. “Él siempre luchó y lo sigue haciendo para que se mantengan las relaciones de hermandad con Venezuela”, recaló.

A su juicio, está claro el compromiso que tiene el ministro tanto para él como para Norte de Santander, para “ayudarnos a sacar adelante este sueño, el cual le regresará la paz y la armonía a la frontera”.

En torno a los puentes binacionales, recordó que los tramos de Ureña y de San Antonio del Táchira datan de varias décadas atrás, razón por la que pide una revisión más minuciosa. “Por allí estaría pasando un camión y luego el otro, pues siguen los obstáculos como los recién construidos túneles en el puente internacional Simón Bolívar», adujo.

Sandra Guzmán le apuesta al estreno del puente de Tienditas, el cual cuenta con seis carriles y unas instalaciones bastante adecuadas para el desarrollo del comercio internacional. “La verdadera voluntad política es la garante para que no vuelvan a cerrar”, remarcó, al tiempo que señaló que el lunes 26 de septiembre asistirá en botas, no en tacones.