60.000 mascarillas para combatir la covid-19 – Frontera Plus

60.000 mascarillas para combatir la covid-19

Entre gorros y guantes, los voluntarios del Inces han confeccionado más de 20.000 piezas


Por Jonathan Maldonado

Desde que arrancó la cuarentena social, hace ya 132 días, el Inces Francisco de Miranda, ubicado en la ciudad fronteriza de San Antonio del Táchira, ha confeccionado alrededor de 60.000 tapabocas, los cuales han sido donados a diversas instituciones y comunidades del estado Táchira.

Los Puntos de Asistencia Social Integral (PASI), en sus diversas modalidades, ubicados en la zona de frontera, han recibido de este material de bioseguridad, precisó Erika Viera, directora del Centro de Formación Francisco de Miranda. “Además de los tapabocas, hemos hecho gorros, sábanas y guantes”, detalló.

Para ello, acotó, se dispone de un grupo de jóvenes, cerca de 10, que se ha concentrado en el aprendizaje de la costura. “También aportamos al Protectorado, alcalde y líderes de comunidades. Estos últimos a veces llegan solicitando donaciones para los adultos y niños”, resaltó.

La materia primera la ha conseguido de mano de la gerencia del Inces y del alcalde del municipio Bolívar, William Gómez, “que nos han colaborado con la tela para la elaboración de las mascarillas”. También resaltó el trabajo de Elcia Barrientos, profesora de Costura en la institución.

Aunque en la actualidad están produciendo entre 300 a 400 tapabocas, en las primeras jornadas solían hacer 6.000 diarios. “Es nuestro aporte frente a la pandemia, es nuestra forma de colaborar con las comunidades e instituciones que los necesiten”, indicó Viera.

Madres laboradoras

De acuerdo con la directora del Centro de Formación Francisco de Miranda, las madres laboradoras, tanto las que trabajan en los PASI como las que están en las casas de alimentación, son dotadas semanalmente de tapabocas y otros elementos de salubridad.

“Esto es un privilegio muy grande, le doy gracias a Dios de poder seguir acá, de contar con el gran equipo de trabajo que tenemos, de muchachos que se iniciaron en un curso y, ante la situación con la pandemia, se quedaron aprendiendo. Muchos no sabían qué era coser, muchos no sabían cómo era hacer un tapabocas y aquí aprendieron”, enfatizó.

A modo de colofón, indicó que, entre gorros y guantes, han logrado producir cerca de 20.000 piezas, las cuales también han sido entregadas a las madres laboradoras. “Seguiremos desde el Inces activados con el talento humano, quienes, en su mayoría, son jóvenes que decidieron quedarse con nosotros”, dijo.