Abecé de la frontera – Frontera Plus

Abecé de la frontera

En la actualidad, Táchira y Norte de Santander manejan parámetros muy distintos a los del año 2015


Por Jonathan Maldonado

Todo indica que para este 19 agosto, día en el que se cumplirían siete años del cierre de frontera, el escenario va a ser distinto, pues días previos, exactamente a partir del domingo 7, tanto Colombia y Venezuela tienen pensado dar los primeros pasos para la tan esperada reapertura.

Ya los cancilleres, Álvaro Leyva, designado por el presidente electo de Colombia, Gustavo Petro, y Carlos Faría, por parte de Venezuela, se reunieron el pasado viernes, 29 de julio, en San Cristóbal, en compañía del gobernador Freddy Bernal, dando muestras de que la ruta para el reactivación de la zona es inminente.

Sin embargo, los siete años de cierre, han generado metamorfosis en una frontera que, actualmente, poco se asemeje a la del año 2015, cuando no solo circulaban por los puentes vehículos de carga pesada, sino también carros particulares y unidades de transporte público.

El panorama de ahora es regido por un Abecé que vale la pena recalcar y que, probablemente, pudiera ir cambiando conforme pase el tiempo y se dé una apertura gradual y progresiva.

Los carros particulares, que llegan a San Antonio del Táchira, por ejemplo, la ciudad receptora por excelencia de ciudadanos de todo el país, son ubicados en un estacionamiento privado o en los estacionamientos a cielo abierto.

Y es que ante la falta de trabajo formal, muchos ciudadanos, tanto hijos de la zona, como migrantes internos (personas que llegaron al municipio, provenientes de otras regiones de Venezuela), han optado por cuidar carros en las calles, un servicio que nace tras el cierre.

Quienes viajan en transporte público, llegan al terminal de pasajeros de la frontera y, de allí, deben acudir hacia la aduana principal de la ciudad, para cruzar el puente, o hacia la trocha, si no cuenta con la documentación requerida para atravesar el paso formal.

En ese trayecto, son abordados por los llamados “asesores”, oficio que nace en las condiciones actuales de la frontera, y quienes se encargan de ofrecer sus servicios de guía por 10 dólares o incluso más.

Otros oficios que fueron emergiendo con la nueva realidad que se planteó desde del 2015 en adelante, son los llamados “trocheros”, trabajo informal desempeñado, sobre todo, por jóvenes del centro del país; carretilleros, silleros, ‘jaladores’ de cabello y vendedores de productos en general.

Todos ellos esperan ser incluidos en la nueva etapa que se avecina, pues quieren seguir teniendo su espacio para cubrir sus necesidades, razón por la que piden ser tomados en cuenta, con los parámetros que nazcan a partir del 7 de agosto con la posesión de Gustavo Petro de la Casa de Nariño.

Aduana de San Antonio del Táchira

Quien va de compras a La Parada o a Cúcuta, o a realizar alguna otra diligencia en estas zonas mencionadas, deben tener la cédula identidad vigente y el carnet fronterizo, pues son requisitos exigidos por Migración Colombia para poder entrar a territorio neogranadino. Desde Venezuela, los funcionarios de Migración Venezuela recuerdan este punto.

Si la persona tiene doble nacionalidad, con solo mostrar su cédula de identidad colombiana, pasa sin contratiempos, ya sea con o sin equipaje. El viajero venezolano, debe presentar el pasaporte vigente o vencido, pues Migración Colombia acepta el documento vencido mientras no pase de los 10 años.

Los menores que van con uno de sus padres, Migración Venezuela le pide la presentación del permiso firmado por el tribunal de menores o por el Consejo del Derecho del Niño, Niña y Adolescentes. Si va con su madre y padre, solo deben enseñar las partidas de nacimiento de los menores.

Desde los primeros días de mayo y hasta la actualidad, se mantiene activo el servicio de sellado de pasaportes, tanto para la salida y entrada de connacionales como de extranjeros. Las taquillas están abiertas, de lunes a domingo, de 6:00 a.m. a 9:00 p.m.

Transporte público

A la frontera, solo está llegando el transporte suburbano que cubre las rutas San Cristóbal – San Antonio, Rubio – San Antonio, y viceversa. Los interurbanos solo entran y salen de San Cristóbal, un punto que ha generado debate, pues distintos voceros han solicitado que permitan su retorno al terminal de la frontera.

Desde La Parada, las ofertas del transporte son visibles. Los ciudadanos que van retornando a Venezuela, escuchan, a cada instante, la oferta “San Cristóbal, San Cristóbal”; “Rubio, Rubio”; “Valencia, Maracay, Caracas”. Algunos son conductores informales, otros son conductores formales que intentan competir con la piratería.

Este fenómeno ha generado que algunos ciudadanos decidan tomar el carro desde la avenida Venezuela, en San Antonio, sin necesidad de ir al terminal, provocando a la vez que el dinamismo, en el puerto terrestre, baje notoriamente.

El actual “dinamismo” está protagonizado por lo informal, por los oficios que fueron naciendo desde el cierre de frontera. Con los nuevos vientos que soplan, pareciera que el regreso de lo formal es algo seguro; no obstante, lo que ha venido funcionando espera ser integrado en las nuevas fases de la reapertura.