«Carta de intención» aceleraría el paso de productos de la canasta básica por los puentes binacionales – Frontera Plus

«Carta de intención» aceleraría el paso de productos de la canasta básica por los puentes binacionales

Por las trochas no volvieron a pasar gandolas desde la reactivación comercial formal, el pasado 26 de septiembre


Por Jonathan Maldonado

Si bien el tránsito de gandolas de carga pesada por los puentes internacionales Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander ha ido en aumento, son muy pocos los productos terminados: alimentos, medicamentos y repuestos que han pasado por el proceso aduanero.

El retraso, que preocupa a dueños de supermercados y abastos por posible escasez de productos de origen colombiano en los anaqueles del país, se debe a términos burocráticos, de permisos ante las instituciones que competen.

Frente a este escenario, el equipo reporteril de La Nación contactó a una de las figuras más representativas del sector productivo en ambos países, quien precisó que esta dilación es fácil de resolverse si se aplican las mismas condiciones que en Paraguachón.

En esa frontera, que también une a Colombia con Venezuela, los importadores gozan de una «carta de intención» y un radicado, los cuales le permiten al empresario poder ingresar la mercancía, ya sea alimentos, medicamentos o repuestos, sin tener que esperar que los permisos estén en sus manos.

«El importador solicita los registros sanitarios o de otra índole y, mientras esos documentos son entregados, anexa a su carpeta un radicado y una carta de intención, los cuales lo comprometen a presentar los registros ante la aduana, una vez los obtenga», detalló la fuente, que prefirió no ser identificada.

El experto parte de la idea de que es imprescindible afianzar la confianza entre ambas naciones, con flexibilización en los trámites aduaneros, tal y como pasa en Paraguachón, donde intervienen los mismos países.

Desde el 26 de septiembre, las 200 gandolas que solían pasar por las trochas, con la anuencia de autoridades de ambos países, paralizaron ese dinamismo informal, para darle paso a lo legal.

Sin embargo, ese movimiento aún no ha sido restablecido por los pasos formales al 100%, debido a esas trabas burocráticas con ciertos trámites como los registros sanitarios.

«Debe haber un trato de igualdad entre las fronteras», enfatizó el entrevistado, mientras recordaba que los pocos productos terminados que han pasado formalmente por los puentes han sido de confitería, pues ya contaban con los permisos en mano y lo que hizo fue cambiarse de Paraguachón a Norte de Santander – Táchira.

«El paso de gandolas por las trochas no pude retornar. Debemos insistir en lo formal, y hay maneras de agilizar, partiendo de ejemplos como los de Paraguachón con la carta de intención y radicado», recalcó.

En la actualidad, aunque ya no se da la circulación de gandolas por los caminos verdes, sí se registra el paso de productos al menudeo, cargados en hombros y carretillas por «trocheros», «maleteros» y «lomotaxistas» que, por mucho, alcanzarían a abastecer los anaqueles de San Antonio del Táchira y Ureña.