Cobran vida en pesebre fronterizo los “Misterios gozosos” – Frontera Plus

Cobran vida en pesebre fronterizo los “Misterios gozosos”

Jonathan Maldonado

La familia Prato Rincón mantiene el mismo espíritu navideño de antaño, el cual queda plasmado con cada pesebre que erige

EL DATO

Pesebres dedicados al Santuario de la Virgen de Lourdes, el Santuario de Las Lajas, Machu Picchu y el Gran Cañón de Colorado, son parte de los nacimientos que la familia ha erigido año tras año

En el hogar de doña Carmela Rincón de Prato reina el silencio. Sus 29 nietos ya crecieron y tomaron rumbos distintos. Algunos están regados por varias regiones de Venezuela; otros, como muchas familias venezolanas, decidieron cruzar la frontera y migrar. Pese a la distancia, la mayoría mantiene intacta la imagen de su abuela contemplando el pesebre.

Para este núcleo familiar, el pesebre es el centro de la Navidad, sin él no hay festividad. Por tal razón, la elaboración del nacimiento les lleva meses y es la matriarca, de 87 años, quien escoge el tema con el que se empezará a erigir un nuevo pesebre. El más reciente fue el Santuario de la Virgen de Lourdes. Hoy el escenario es Jerusalén, con edificaciones que le dan vida a los “Misterios gozosos”.

Acompañada por dos de sus ocho hijos, Rincón de Prato relataba con pasión cómo le va pidiendo a Dios que la ilumine para elegir el tema con el que sellará el nuevo pesebre. “Siempre le pido al Espíritu Santo para que me ilumine y así saber qué quieren la Virgen y el Señor”, dijo.

Así fue. En el mes de octubre, la octogenaria asegura que le llegó a su mente la imagen de Jerusalén y la necesidad de plasmar parte de esta tierra santa en el nacimiento que empezaría a construir con parte de sus familiares. Un amplio espacio de la sala es dispuesto para la instalación de cada pieza.

La difícil situación económica que arropa a cada hogar venezolano no fue impedimento para poner en marcha la obra. El reciclaje representó un punto de gran ayuda, pues algunas palmeras, por ejemplo, fueron hechas con cartón, mientras que para los modelos de árboles fueron empleados materiales de anteriores pesebres.

“Todo lo que sea para Dios es posible y, a pesar de la situación económica, nos empeñamos en hacerlo, ya que requiere de bastante material”, subrayó la dama, ataviada en una blusa de pepas blancas, con fondo negro, y pantalón negro, dos colores que le conferían elegancia y sobriedad.

De esta manera, dos de los 29 nietos que tiene cerca, Lisbeth y Alexánder, escucharon sus ideas y, aflorando sus dones para el diseño, fueron buscando los materiales más idóneos para edificar el pesebre. El recinto donde fueron alojadas las imágenes de Jesús, María y el niño de Jesús, llevó bastante tiempo para los detalles de la arquitectura elegida. Se usó anime.

“Fuimos poco a poco. En mi caso, me dediqué a lo verde, junto a mi nieta. Henry, mi hijo, también colabora mucho”, especificó, al tiempo que remarcaba el gran amor con el que suelen empezar la elaboración de la idea planteada.

“Todas las noches se reza el Rosario para que Dios nos ayude y nos dé entendimiento”, subrayó quien siempre ha estado orgullosa de la fe que invade su humanidad.

“Antes hacíamos pesebres pequeños, yo los hacía con quebradas y a los niños les gustaban mucho. Luego surgió la idea de hacerlos grandes”, puntualizó doña Rincón de Prato desde la comodidad de su hogar.

«La maternidad”

Henry Prato Rincón, hijo, recalcó que tres de los cinco “Misterios gozosos” están plasmados en el pesebre, como es el caso del primer misterio, que es la “Anunciación del ángel Gabriel”. El segundo misterio es la “Visita de María a su prima Isabel”, y el último misterio representado es el “Nacimiento del Niño Dios”.

El cuarto y quinto misterios, la “Presentación del Niño en el Templo” y “La pérdida y hallazgo del Niño”, respectivamente, no están en esta iniciativa.

“Son los tres misterios gozosos que tienen que ver con la maternidad”, aseveró el caballero durante un mensaje en el que dejó claro que el don de vida está homenajeado con cada una de las creaciones que efectuaron. “Hemos querido plantear una temática que hoy se ha vuelto muy `light`, con la normalización del aborto en algunos países”, lamentó.

Para la familia, el respeto a la vida es algo que está conectado con Dios y su creación, razón por la que, a su juicio, debe dársele el valor que se merece, desde el momento en el que fecunda en el vientre de una mujer. “La eutanasia también es otra práctica que va en contra de los designios de Jesús”, acotó.

Mediante la maternidad, añadió Prato Rincón, Dios ha querido afianzar la vida y es “Jesús, como cualquier niño», el símbolo de la paz y la alegría en el hogar de María y José. “La llegada de un niño es símbolo de regocijo, de ánimo y amor. Estos tres misterios muestran el valor de la vida”, reiteró.

En este sentido, envió un mensaje a todas las familias para que se animen a recobrar la tradición del pesebre en los hogares, el cual, desde su óptica, es el verdadero sentido de la Navidad, el más profundo y el que no está rodeado por lo superfluo y mera moda o estereotipo.

Familia en devoción

La familia insiste en la tradición, en mantener encendida la llama de la devoción y la fe, pese a los acontecimientos que, a veces, suelen hacer flaquear el espíritu creyente de quienes profesan su amor por Jesús de Nazaret, quien vino a la tierra para dejar enseñanzas que hoy en día siguen vigentes.

María Prato Rincón, hija, pone en el tapete la importancia de fijar la Navidad bajo los designios del Creador. “No dejen de realizar la tradición del pesebre, pues sin el nacimiento no hay Navidad.  Todos los años debemos celebrar su llegada, como si se tratara de un hijo, tal cual”, remarcó.

La dama hizo hincapié en la meditación, práctica que debe estar presente en el instante en el que los integrantes de cada familia se paran frente al pesebre a contemplar a Jesús y a sus grandes padres: José y María.

“La Virgen es la protagonista de la vida, trajo al mundo a nuestro Señor”, aclaró quien formó parte de quienes participaron para hacer el pesebre de la familia.

“Fuimos cuidando cada detalle, sus tamaños, para que la escenificación de Jerusalén, enfocada en los misterios, fuera muy parecida», precisó.

La familia centró su mensaje de Navidad en la relevancia de hacer, en cada hogar, la novena como símbolo previo de celebración a la Nochebuena.