Comercio de San Antonio aún reclama su dinamismo – Frontera Plus

Comercio de San Antonio aún reclama su dinamismo

Las deudas pendientes con la frontera también incluyen el rescate del dinamismo en el casco central de San Antonio del Táchira, donde pocos negocios mantienen abiertas sus santamarías, con la esperanza de que el escenario mejore.
Las aceras en el centro de la ciudad siguen desoladas.

Otrora, específicamente del 2015 hacia atrás, el rostro era otro. En esos puntos no había espacio disponible para transitar, pues el movimiento era nutrido y de beneficio para los comerciantes.

Las calles del sector comercial de San Antonio lucen solas.
(Foto/Jonathan Maldonado)

Del grupo pequeño de comercios que aún subsisten, ninguno de sus integrantes destaca una mejoría. “El puente abrió para el transeúnte, pero aquí seguimos igual de desamparados. Casi nadie se acerca a comprar”, dijo una vendedora de productos de belleza.

Los que se acercan a mirar las vitrinas, según la vendedora consultada, son personas que viven en el pueblo. “Muchos preguntan, pero prefieren comprar en Colombia. Allá hay más variedad de productos y diversidad de precios”, reconoció.

Al momento del recorrido, el centro no contaba con electricidad. Aunque los cortes han disminuido en la frontera, hay lapsos del día en el que el servicio es interrumpido por varias horas.

De los siete locales visitados: peluquerías, ventas de alimentos, papelerías, ventas de artículos de belleza e higiene y cafetería, ninguno registraba alta presencia de clientes. Dos eran muchos, y algunos estaban vacíos.
“El dueño del local que atiendo, en muchas ocasiones, ha querido tirar la toalla, pero el ¿qué hago después? lo ha hecho retractarse”, prosiguió la dama.

De acuerdo con datos aportados por la Cámara de Comercio en el municipio Bolívar, más del 90 % del comercio en la zona sigue paralizado.

El poco dinamismo que se ve en la jurisdicción fronteriza se concentra en la avenida Venezuela y en el puente internacional Simón Bolívar. De resto, la soledad cobra fuerza en una frontera que se resiste a quedar en el olvido.

Los locales que no volvieron a abrir sus puertas registran deterioro en sus fachadas. Algunos de sus dueños no se encuentran en el país, y otros no cuentan con los recursos para hacer el mantenimiento.

La recuperación del dinamismo natural de frontera es una apuesta de quienes siguen con sus comercios y de los habitantes en general de la municipalidad.

Jonathan Maldonado