“Compramos cabello”: negocio que no caduca en La Parada – Frontera Plus

“Compramos cabello”: negocio que no caduca en La Parada

En la calle o en establecimientos, los encargados realizan el corte del “mechón”


Por Jonathan Maldonado

Es viernes, 10:30 de la mañana. La Parada, como ya es costumbre, recibe a cientos de ciudadanos que ingresan a la localidad por el puente internacional Simón Bolívar o por las trochas.

Una vez pasan el tramo binacional y pisan territorio neogranadino, las ofertas pululan. A escasos dos metros del punto de vacunación contra la covid-19, un joven, que no pasa de los 30 años, cuelga un letrero en la rama de un árbol.

Uno de los avisos comunes en La Parada. (Foto: Jonathan Maldonado)

“Se compra el volumen de su cabello”, es la frase estampada, con marcador negro, sobre una cartulina color anaranjado. La frase es fácil de leer. El ciudadano remata la oferta vociferando le negocio.

En el cartel están marcados dos números telefónicos. A quien se le acerca a preguntarle, le recalca que deben escribir al 302, pues el 301 no está activo. Luego de la advertencia, le entrega un volante con los datos que requiere el cliente.

“Venga y le muestro dónde estamos ubicados”, le indicó el joven ‘jalador’ a la persona que se le acercó para conocer un poco más del servicio. Metros más abajo, ya en el corazón del corregimiento, se halla el chico que ejecuta el corte.

En un koala tiene las tijeras con las que efectúa el corte del cabello. “Es 100% garantizado. Somos profesionales los que hacemos esto y tenemos las tijeras más adecuadas”, manifestó ante las reiteradas preguntas de la interesada.

“El corte lo hacemos aquí, al aire libre. Pero si la persona no le gusta que los demás vean, la llevamos a un local que tenemos, donde va a tener más privacidad”, enfatizó.

Los ‘jaladores’ son personas que se encargan de buscar clientes en la localidad colombiana. La mayoría de mujeres que abordan son venezolanas. Algunas, durante el día, acceden a vender parte de su cabello.

Estas personas, de acuerdo con lo indagado, ganan un porcentaje por cada cliente que consiguen durante el día. Por ello, es común verlos, vociferando el servicio, donde descansan sus humanidades grupos de viajeros.

80 mil pesos en adelante

Al escribir al contacto que aparece en los volantes que entregan a las personas que transitan por el corregimiento de La Parada, la respuesta es inmediata. Solo tardan minutos en despejar las interrogantes.

Para dar una estimación de lo que pueden pagar por el mechón que van a cortar, piden a la interesada que envié una foto, por WhatsApp, de su cabello.

“Mínimo le pagamos 80 mil pesos”, fue la respuesta que recibió la dama tras comunicarse con las personas que llevan a cabo el corte del cabello.

En La Parada este negocio continúa tan vigente como los demás trabajos informales: “trocheros”, “carrucheros”, “lomotaxistas” y “maleteros”.

“¡Comparamos caballo!”. El grito resuena en los oídos de muchos. Hay quienes se detienen y preguntan; otros, por el contrario, siguen de largo.