Costo de los métodos anticonceptivos vulnera los derechos a la salud sexual y reproductiva de las mujeres en frontera – Frontera Plus

Costo de los métodos anticonceptivos vulnera los derechos a la salud sexual y reproductiva de las mujeres en frontera

Por Liliana Ramírez

Diseño: Paloma Lacruz


 Adquirir medicamentos esenciales como pastillas anticonceptivas, se ha vuelto una lucha constante contra la inflación y la escasez en los últimos años, a efectos de la Emergencia Humanitaria Compleja bajo la que se mantiene el país.

Medios de comunicación internacionales, nacionales, y algunas ONG, dan cuenta de esta realidad y han documentado cifras alarmantes de desabastecimiento de métodos de planificación familiar, lo que evidencia una fuerte vulneración al derecho de la salud sexual y reproductiva.

Según, el diario The New York Times; en Venezuela “en 2015, los contraceptivos que alguna vez fueron gratuitos en los hospitales públicos y muy accesibles en las farmacias privadas, comenzaron a desaparecer. Y las mujeres que antes podían planificar su futuro —gracias a la anticoncepción— empezaron a perder el control”.

Más adelante, en el año 2019, la Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa, (AVESA) advirtió sobre la escasez de un 80% de métodos anticonceptivos en Venezuela, y en cifras más actuales, en mayo de 2021 la organización Convite reportó que en el país se mantenía una escasez de 35 % de métodos anticonceptivos.

Ante la imposibilidad y el desespero de la población surgieron nuevos panoramas, los anaqueles vacíos de las farmacias dieron pie al contrabando de medicamentos en zonas fronterizas como el estado Táchira, lo que reconfigurar realidades tan comunes como la adquisición de pastillas anticonceptivas.

En este sentido, — al estar en frontera­— para las mujeres tachirenses hoy por hoy les es totalmente común comprar sus métodos de planificación familiar no en un establecimiento comercial, no a personal farmacéutico, sino a vendedores ambulantes que, en canastas, coches para bebés y cajas de zapatos ofrecen medicinas colombianas de todo tipo en plena vía pública, entre el bullicio de los carros y la mirada de los transeúntes.

Los bajos costos de las pastillas anticonceptivas colombianas que llegan a la fronteriza ciudad de San Cristóbal, a través del contrabando, no compiten con los precios de las farmacias. Las diferencias son abismales respecto a algunas marcas comerciales, por ejemplo, una caja de Diane 35 cuesta alrededor de 20.000 a 26.000 pesos en las calles, ($5 a $6.5) mientras que en farmacias ronda los 37.000 ($9.25) a 48.000 pesos colombianos ($12).

Mientras que las pastillas de control natal llamadas Yax, cuestan de 90.000 ($22.5) a 113.000 pesos colombianos ($28.25) en establecimientos, y en las calles se consiguen actualmente en 28.000 pesos ($7).

La balanza de costos es sin lugar a dudas un elemento determinante que hace que algunas mujeres de esta frontera opten por comprar sus pastillas anticonceptivas en las calles, aun cuando pudieran estar poniendo en riesgo su salud.

Alertan profesionales

Para la ginecóloga venezolana, Consuelo Muñoz, con 29 años de experiencia, “las pacientes que se exponen a usar esos medicamentos que compran en la calle, (pastillas anticonceptivas), corren el peligro de que no les surten efecto, porque al estar sometidos al calor, es decir, a los cambios de temperatura, pueden perder eficacia. Aunque no requieran un almacenamiento específico, como que tengan que estar en frío, al llevar sol y agua, esto hace que en un momento determinado no tengan la concentración y las condiciones ideales, y por lo tanto pierden su eficacia y terminan embarazadas”.

Además, nadie garantiza la calidad de esos productos, ya que incluso entran al país sin contar el registro obligatorio ante el Ministerio de Salud, ante esto las mujeres tachirenses se arriesgan a comprar medicamentos falsos o adulterados.

Muñoz evidencia preocupación ante la compra de pastillas anticonceptivas en las calles de la frontera, porque además de los peligros mencionados, algunas también incurren en la automedicación de estos fármacos:

La ginecólogo expone que los medicamentos anticonceptivos, orales en este caso, no están indicados para todas las pacientes por igual, es decir, hay pacientes que de acuerdo a su metabolismo, constitución física y edad, se les indica diferentes tipos de anticonceptivos, y eso pues no se lo va a decir ni la vecina, ni la amiga, ni mucho menos el vendedor informal, para eso tiene que consultarse con un profesional de la medicina, hacerse su citología, una ecografía, también es importante y de acuerdo a eso y a los antecedentes clínicos que tenga la paciente, enfermedades que sufra o pueda haber sufrido, el profesional, como ginecólogo, le indica el anticonceptivo específico.

Está nota informativa de Diario La Nación, forma parte de la Red Mujeres Periodistas de Frontera