El carretillero 378 – Frontera Plus

El carretillero 378

Seis años lleva Cáceres trabajando como carretillero en la frontera colombo-venezolana


Jonathan Maldonado


Jean Cáceres es el carretillero 378 de San Antonio del Táchira. El número lo lleva estampado en el uniforme que adquirió semanas atrás, el cual es una indumentaria obligatoria para poder trabajar por el puente internacional Simón Bolívar.

El que no porte el buzo azul, con mangas del tricolor nacional, lo devuelven las autoridades que están apostadas en la aduana principal del municipio Bolívar o en el tramo binacional. En ese suéter, cada trabajador gastó 50.000 pesos.

 

 

Diario La Nación

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El carretillero 378
17 diciembre, 2022

Jean Cáceres es el carretillero 378 que trabaja en San Antonio del Táchira.

Seis años lleva Cáceres trabajando como carretillero en la frontera colombo-venezolana

Jonathan Maldonado

Jean Cáceres es el carretillero 378 de San Antonio del Táchira. El número lo lleva estampado en el uniforme que adquirió semanas atrás, el cual es una indumentaria obligatoria para poder trabajar por el puente internacional Simón Bolívar.

El que no porte el buzo azul, con mangas del tricolor nacional, lo devuelven las autoridades que están apostadas en la aduana principal del municipio Bolívar o en el tramo binacional. En ese suéter, cada trabajador gastó 50.000 pesos.

 

A partir del 1° de enero habrá paso de vehículos a Colombia.
Hay camisas con el número 600 y más, lo que revela la cantidad de informales que transitan, a diario, por el paso formal que conecta a La Parada con la Villa Heroica. “La reapertura total de frontera nos afecta a nosotros”, dijo con la resignación tallada en su rostro.

La preocupación comenzó a rondar en torno a este grupo de trabajadores con los anuncios de reapertura. Para el 1° de enero está pautado el paso de vehículos (particulares y transporte público) por los trayectos internacionales. “Es justo que abran completo la frontera”, reconoció el carretillero.

En este oficio, Jean Cáceres lleva seis años, casi el mismo tiempo que tiene la frontera entre Táchira y Norte de Santander bloqueada (siete años). Una vez empiece el tránsito de vehículos, los carretilleros, silleteros y carrucheros desaparecerían del puente.

“Me gustaría conseguir trabajo en algún almacén, hotel o de vigilante”, subrayó quien ya está mirando hacia otras trincheras laborales, pues presume que su actual oficio se extinga con la reactivación total de la zona.

“Si llegan abrir la frontera para el paso de vehículos, mucho mejor, pues ya habría más comercio y ya uno conseguiría otro trabajo”, reiteró quien tiene la fe puesta en un nuevo empleo para seguir llevando el sustento a su hogar.

“Hay mucha gente que ya ha pasado mucha hambre y es mejor una frontera abierta que cerrada”, soltó a modo de colofón y con el sentimiento de despedida de un oficio en el que el sol abrasador de la zona fue fiel testigo de la fatigoso que es caminar muchas veces, y con maletas o bultos sobre una carretilla, por el puente Simón Bolívar.

¿Qué produjeron siete años de cierre?

Siete años de cierre crearon nuevos oficios informales: Carretilleros, silleteros, carrucheros, lomotaxistas y trocheros (esta última figura siempre ha existido pero con el nombre original: maletero).

Cerca de 650 carretilleros se conformaron en una frontera que, probablemente, los despida con las nuevas fases que la envuelven.

La mayoría de los informales del puente Simón Bolívar son migrantes internos, personas que dejaron sus estados y echaron raíces en San Antonio del Táchira, Ureña, La Parada o El Escobal.

Más de 30 silleteros integran el grupo en el municipio Bolívar.

Alrededor de 120 carrucheros laboran en la frontera.

En Ureña lo que más se afianzó fueron los bicitaxistas. Ellos crearon un nicho en el municipio vecino.

Otro amplio grupo de trocheros y lomotaxistas recorren el paso formal e informal (500).

En promedio, al menos 1.500 informales deben buscar la manera de reinventarse con la reapertura total de frontera.