En alerta cinco sectores de San Antonio por aumento de casos sospechosos de dengue – Frontera Plus

En alerta cinco sectores de San Antonio por aumento de casos sospechosos de dengue

El dengue ahora se clasifica en dengue sin signos de alarma -la mayoría que arriba al hospital-, dengue con signos de alarma y dengue grave.

Jonathan Maldonado

En el mes de abril, los casos sospechosos de dengue comenzaron a preocupar a los encargados del área de Epidemiología del hospital Dr. Samuel Darío Maldonado, en San Antonio del Táchira, municipio Bolívar.

En los primeros días del mes de abril arribaron al hospital uno o dos casos sospechosos por semana. Luego, a finales de mes, se incrementaron a tres o cuatro casos por semana, reveló la fuente consultada en el centro de salud de la frontera, que abarca tanto al municipio Bolívar como al vecino Pedro María Ureña.

«Veníamos de un silencio epidemiológico con respecto al dengue, que se mantuvo durante el 2021 y primeros meses del 2022, a causa de la covid-19, pues muchos casos de dengue, quizás, pasaron solapados por el virus», resaltó el entrevistado por el equipo reporteril de La Nación.

El especialista indicó que se habla de cuatro casos sospechosos de dengue, por semana, ya que no tienen a la mano las pruebas confirmatorias de la enfermedad.

Sin embargo, los síntomas que presentan los pacientes que llegan al hospital, en su mayoría niños y adolescentes, permiten determinar que se trata de dengue: fiebre, cefalea (dolor de cabeza), dolor ocular y malestar general.

«Los niños, además, están presentando erupciones en la piel, tipo peteque; es decir, puntos rojos que son lesiones de vasitos», subrayó el médico, quien se mostró alarmado por el incremento de casos.

A los pacientes que pueden costearlo, se les mandó a hacer la serología para dengue. «Si reporta IGG, es que ya padeció la enfermedad, pero si arroja IGM es que la enfermedad aún está activa, latente», señaló.

Muerte de infante en Cristo Rey

La muerte de un infante de cuatro años en el sector de Cristo Rey, barrio Pedro Rafael Páez, por caso sospechoso de dengue, encendió las alarmas de los galenos.

Según el especialista, los barrios donde se concentran mayores casos sospechosos de dengue son Pedro Rafael Páez (sector Cristo Rey), Pinto Salinas, 5 de Julio, Ocumare y La Popa.

«De esas comunidades son los pacientes que han acudido al hospital», prosiguió, al tiempo que lamentó que las clínicas no estén reportando los casos positivos de dengue. «Ya se les hizo el llamado para que lo hagan», dijo.

En la actualidad, la Cruz Rojas ha reportado los casos que han recibido, teniendo en cuenta que son de los mismos barrios mencionados. «También se hicieron los enlaces con el Centro de Diagnóstico Integral (CDI) y Barrio Adentro, ante cualquier caso que manejen ellos», aclaró.

El niño de Cristo Rey presentó dengue sospechoso, con signos de alarma, y luego pasó a dengue con signos graves. «Al inicio, la madre lo trajo al hospital y se le atendió; después ella consultó un médico privado, y terminó llevándolo al hospital de Villa del Rosario, en Norte de Santander, Colombia», detalló.

Del hospital Jorge Cristo Sahium, en El Rosario, lo refirieron al hospital Erasmo Meoz, en la ciudad de Cúcuta, donde lamentable perdió la batalla. «En Colombia aún no le han entregado a la familia el informe que certifique que murió por dengue», apuntó el galeno.

«Casi 100 % positivos»

El escenario que se presentó con el infante hizo que el departamento de Epidemiología informara a Saneamiento Ambiental, en San Cristóbal, cuyo equipo buscó el apoyo para poder trasladarse hasta el municipio fronterizo de Bolívar.

Una vez en la frontera, Saneamiento escogió el sector de Cristo Rey y el barrio 5 de Julio para hacer el informe. «El resultado arrojado en el reporte es que casi el 100 % de los hogares es positivo en criaderos para zancudos», enfatizó.

Junto al grupo de Saneamiento acudieron enfermeros comunitarios y el equipo de Epidemiología, detectando además, durante las visitas, más casos sospechosos de dengue, tomándose así las muestras y aplicándose el respectivo interrogatorio.

El equipo efectuó un estudio rápido de los recipientes usados para el almacenamiento de agua y, de inmediato, se procedió a abatizar: poner la pastilla en el agua que permite acabar con las larvas, sin afectar la salud de los seres humanos.

Estos depósitos de agua fueron catalogados, en su mayoría, como útiles, pues son usados para actividades del hogar, como limpiar, cocinar y para el consumo.

Del estudio se desprendieron dos conclusiones fundamentales y de reflexión para las autoridades: la falta de agua continua en las tuberías -llega cada 20 o 30 días- hace que la gente acuda a los recipientes para aprovechar el agua de lluvia.

«La gente alegaba que mantenía los pipotes y tanques sin tapa para poder acumular gran cantidad del agua proveniente de las precipitaciones de los últimos días», explicó el doctor en referencia a lo que pudieron conocer de parte de los afectados.

Llamado desesperado

El especialista consultado por La Nación hizo un llamado desesperado a las comunidades a no esperar las jornadas de fumigación para que se eliminen los zancudos.

Pidió a las familias realizar jornadas de limpieza profundas en los hogares, eliminar los depósitos que no sean útiles, dejando solo aquellos de gran utilidad y con las adecuadas medidas de higiene: colocarle bien su tapa para que los zancudos no depositen los huevos en su interior.

«Hay que acabar con la cadena, y eso se hace desde casa. De nada sirve acabar con un zancudo adulto, cuando hay casi 300 larvas en un pipote o tanque, a punto de salir», ejemplificó.

Recordó que un zancudo adulto tiene la capacidad de depositar entre 250 a 300 huevos. El médico advirtió que muchos de los zancudos ya se están haciendo inmunes a las fumigaciones, razón por la que es vital la acción oportuna en cada hogar.

El especialista entrevistado manifestó que es complicado tener una estimación exacta del aumento de casos, cuando la morbilidad que llega al hospital no es completa, debido a que muchos prefieren ir a consulta en Colombia.

«Esto puede hacer pensar que los casos son más elevados, de los cuatro que se están recibiendo por semana en el hospital. Es por eso que las clínicas de San Antonio y Ureña también nos deben reportar los casos que les lleguen», recalcó a modo de colofón.