Informales del puente temen que sus oficios concluyan con la reactivación del paso vehicular – Frontera Plus

Informales del puente temen que sus oficios concluyan con la reactivación del paso vehicular

El cierre de frontera generó diversos oficios informales que se enraizaron en la zona

Jonathan Maldonado


 

El cierre de frontera en agosto de 2015 dio pie a que lo informal desplazara por más de siete años a lo formal, enraizándose oficios que nacieron producto de esa metamorfosis que ha vivido la zona.

Oficios de «carretilleros», «silleteros» y «carrucheros» emergieron tras el bloqueo del paso de transporte público y de vehículos particulares por los puentes internacionales Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander.

Ahora, con los cambios que se experimentan en Táchira y  Norte de Santander, con especial énfasis en el eje fronterizo San Antonio del Táchira, Ureña, Cúcuta y el Escobal, que plantea el retorno de vehículos por los pasos formales, la incertidumbre se apodera de los informales del puente.

Cientos de trabajadores, entre «carrucheros», «carretilleros» y «silleteros», cruzan a diario el puente Simón Bolívar. Por ese punto, transitan con sus clientes. Las tarifas dependen, en cierto modo, de la cantidad de maletas o bultos.

El «silletero», por el tipo de oficio que emplea, es el que maneja una tarifa fija. «De activarse la circulación de vehículos por este puente (Simón Bolívar), nuestros trabajos se acabarían, pues no habría espacio para nuestra oferta», dijo Javier Roa.

Roa lleva seis años como trabajador informal. En ese lapso ha hecho de todo. «He sido silletero y carretillero. También he probado como lomotaxista, pero es muy fuerte y fatigoso. Toda la carga afecta la espalda», recalcó.

El joven es consciente de que una reapertura total desplazaría la informalidad que aún se registra en el puente binacional de San Antonio del Táchira.

Desde la avenida Venezuela y hasta La Parada este grupo de trabajadores es visible. La mayoría son venezolanos que dejaron sus hogares en el centro del país, para echar raíces en la frontera colombo-venezolana. Una zona bloqueada solo les ha dado oportunidades en la informalidad.

«Muchos estamos pensando en regresarnos a nuestros estados si se abre el puente para el paso de todo tipo de vehículos. Eso significaría la desaparición de los trabajadores informales que transitamos por este paso», indicó un carretillero cuya identidad prefirió mantener en el anonimato.

Y es que con los nuevos virajes, que apuntan hacia el rescate de lo formal, el anclaje de ciertos oficios empiezan a sentirse relegados y con la posibilidad de que desaparezcan con el transcurrir de los meses. Todo dependerá del rol definitivo que se implementen en los tramos Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander.