La frontera requiere la apertura del paso comercial y vehicular – Frontera Plus

La frontera requiere la apertura del paso comercial y vehicular

“ Como Venezuela ahora ya no pertenece a la Comunidad, explica, hay que, binacionalmente, estructurar todo el tema referido a la organización de las posiciones arancelarias, la nomenclatura, la logística, tributos e impuestos”, afirma el  profesor de posgrado de la Ucab y de la ULA-Táchira


Por Humberto Contreras

En referencia a la posibilidad de autorizar el libre paso fronterizo, el doctor Aldo Contreras afirma que no es suficiente la apertura, porque se habla, en una primera instancia, de que se estaría abriendo el puente de Tienditas para el paso comercial, y los de San Antonio y Ureña seguirían siendo usados para el paso peatonal.

— Pero en verdad, indica el presidente del Colegio de Economistas del estado Táchira, la frontera requiere la apertura por completo, es decir, paso comercial y vehicular, pero para ello, hace falta un camino largo, porque de algún modo, de este lado, el empresariado venezolano necesita claramente la reactivación del crédito, por ejemplo, y con ello, se hace necesario, por supuesto, la unificación de criterios arancelarios entre los dos países.

Indica Contreras, quien es Msc en Finanzas y especialista en Relaciones Económicas Internacionales, que, aunque Venezuela salió en 2011 de la Comunidad Andina de Naciones, CAN, en el lapso hasta 2015, que la frontera estuvo abierta comercialmente, y luego de 2015, en el gobierno de Vielma Mora que se intentó abrir de noche, se usaban las posiciones arancelarias y la Nomenclatura Arancelaria Común de la Comunidad Andina (Nandina), es decir, todo lo de la CAN.

— Como Venezuela ahora ya no pertenece a la Comunidad, explica, hay que, binacionalmente, estructurar todo el tema referido a la organización de las posiciones arancelarias, la nomenclatura, la logística, tributos e impuestos, afirma Contreras, profesor de posgrado de la Ucab y de la ULA-Táchira.

También con ello se requiere la apertura formal de las casas de cambio en el eje fronterizo San Antonio-Ureña, y sería idóneo, dice, la creación de zonas económicas especiales, con beneficios tributarios, sin el cobro del Impuesto al Valor Agregado, como existió en Ureña la Zona Franca.

Igualmente, la eliminación del Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras, IGTF, para fomentar la inversión extranjera, pues, como estamos viendo de algún modo, habrá un sector ganador con la apertura de la frontera, que pudiera ser el mercado inmobiliario tachirense.

Inversión y Planificación

Para el logro de la reactivación económica de la frontera, explica el economista, es necesaria una inversión en servicios públicos, sobre todo en el tema de energía eléctrica y agua, en especial para los municipios fronterizos. Una inversión que permita desarrollar también los aeropuertos, el de San Antonio, que está cerrado, y el de La Fría, que sea remodelado y llevado al siglo XX. Igualmente, en materia de la vialidad, las troncales, las posadas, los hoteles, es decir, hace falta una gran inversión

— Yo he propuesto la creación de un fondo binacional que permita la formación de un Consejo de Planificación y Desarrollo para la Frontera, el cual estaría orientado a los enlaces entre las Zonas Económicas Especiales que se pudieran crear en Venezuela, y las Zonas Económicas Sociales Empresariales que ya existen en Norte de Santander, para engranar, articular y permitir el crecimiento y el desarrollo económico de ambos países.

Pero para todo ello hace falta un Plan de Frontera, bastante vanguardista y basado en lo económico, que permita el desarrollo y que traiga beneficios derivados de la apertura fronteriza. Hace falta también una taquilla, una ventana única de exportaciones, para fomentar el potencial exportador del Táchira, y de Venezuela, porque aunque estamos de algún modo avizorando una balanza de pagos  que pudiera llegar a unos 1500 millones de dólares, si Venezuela no ofrece un perfil exportador suficiente, pues se convertirá en un país que sigue haciendo una economía de puerto, trayendo 60 % de las importaciones del país vecino, y entonces, única y exclusivamente, el gran ganador sería Colombia.