La vida de un “pistero” en la frontera – Frontera Plus

La vida de un “pistero” en la frontera

El “pistero” aborda a los usuarios en el puente internacional Simón Bolívar o en La Parada


Por Jonathan Maldonado

Jimmy Serrano acude todos los días a La Parada, corregimiento neogranadino, para trabajar de “pistero”, un oficio que viene desempeñado desde el mes de enero y hasta la actualidad.

Serrano cruza el puente internacional Simón Bolívar a las 6:00 a.m. A esa hora, se halla en la aduana principal de San Antonio Táchira, en espera de que los funcionarios venezolanos abran el paso. A las 6:00 p.m., tras 12 horas de trabajo, retorna a la Villa Heroica, ciudad donde reside.

“Lo más difícil es convencer a la gente”, indicó el ciudadano desde el tramo binacional, lado colombiano. Y es que la tarea del “pistero” consiste en guiar al usuario hasta el terminal de pasajeros del municipio Bolívar para que adquiera su pasaje, hacia el centro del país.

“Nosotros no manejamos precios. En la taquilla del terminal le dicen cuánto vale el pasaje, dependiendo del destino”, explicó Serrano, mientras resaltaba que las rutas más frecuentadas son Maracay, Valencia, Caracas y el puerto.

El trabajador informal estima que al menos 25 “pisteros” laboran en la zona. Algunos son nativos de la frontera, otros son migrantes internos: personas que han echado raíces en la zona tras abandonar sus estados por la crisis económica de Venezuela.

Serrano lamentó que, en ciertos momentos, existan personas que se hacen pasar por “pisteros”, provocando una mala imagen de los trabajadores. “Nosotros somos honestos”, subrayó.

Sus ganancias dependen de la cantidad de usuarios que logre persuadir para que acudan al puerto terrestre y adquieran los boletos en taquilla. “Al final del día, nos paga la empresa del transporte en la que estamos laborando”, dijo.

En la actualidad, la gran dificultad es que las unidades interurbanas no llegan a la frontera. La persona debe llegar al terminal de San Cristóbal y hacer el transbordo.

“Hay muchos migrantes que retornan por el puente, cansados de sufrir y pasarla fuerte en otras tierras. Muchos se regresan de Perú, Chile o Ecuador”, acotó a modo de colofón.