“Las mujeres de la frontera tienen el potencial para generar cambios» – Frontera Plus

“Las mujeres de la frontera tienen el potencial para generar cambios»

Por Génesis Daniela Prada

El primer encuentro de la Red Mujeres Constructoras de Paz – Táchira ocurrió en El Palotal, una localidad del municipio Bolívar ubicada en la zona fronteriza con Colombia. En el lugar, especialistas impartieron el “Taller de Liderazgo”: una conversación sobre el papel de la mujer en medio de contextos hostiles como la pobreza, el conflicto armado y el machismo.

“Las mujeres de la frontera tienen el potencial para generar cambios”, con esta frase inició la activista de la Red y abogada Natasha Duque, quien recalcó cuán necesario es para la comunidad reencontrarse con su poder, pues resulta olvidado debido a los estereotipos socialmente impuestos a las féminas.

Más de 20 mujeres asistieron al encuentro: jóvenes, adultas y ancianas, madres solteras, cabezas de hogar; casadas, abandonadas o acompañadas de sus hijos. La mayoría compartía como rasgo común el cuidado a tiempo completo de las familias, mientras dejan de lado su valor y desarrollo personal. 

Mujeres de distintos sectores de Palotal asistieron al Taller de Liderazgo.

La actividad comenzó con el recorrido de la mujer a través de los años, es decir, una exposición respecto a los roles obtenidos por las féminas en el transcurso de la historia, resaltando la urgencia de su presencia en la construcción de un futuro sostenible para todos.

Al saber que las asistentes se dedican de manera absoluta a los trabajos domésticos no remunerados, el primer tema a tratar fue el “Liderazgo de la Mujer”. Frente al desglose del contenido se encontraba Duque, cuyo propósito fue explicar la capacidad de las presentes de impactar positivamente en sus hogares y comunidades.

Por su vocación de servicio con sus seres queridos, las mujeres de El Palotal tenían terreno ganado en el ejercicio de un “buen liderazgo”, destacaba la abogada. 

Natasha Duque explicó el perfil requerido de un líder o lideresa.

Gracias a la solidaridad entre vecinas y sus facetas de madres, hermanas e hijas, las participantes del taller poseen la habilidad de establecer conexiones humanas, un requisito imprescindible en los rasgos de una líder.

De acuerdo a Duque, las mujeres de la frontera pueden convertirse en las arquitectas de las soluciones a sus problemas individuales y colectivos. A fin de lograr la tarea, deben practicar el entusiasmo y abordar sus objetivos con acciones trascendentales capaces de perdurar en el tiempo. 


Un desierto de oportunidades

Al ser mamás o amas de casa de manera exclusiva, el aprendizaje de un oficio -por ejemplo- es impensable para ellas, pues instruirse o emprender un negocio implicaría “abandonar” la casa por una cantidad determinada de horas sin disponer de apoyo adicional que pueda sustituirlas durante su ausencia.

Las desigualdades en las labores del hogar persisten por las brechas de género y la feminización de cargos específicos de trabajo. Los hombres, sean maridos, padres, hijos o hermanos, son los únicos responsables de aportar el sustento y las mujeres solo deben dedicarse a la limpieza, el cuidado y la crianza de los pequeños.

 

Las mujeres de El Palotal participaron en la actividad acompañadas de sus hijos, pues no había nadie en sus hogares que cuidara de los niños por ellas.

Entre la preparación de los alimentos, llevar a los niños y niñas a la escuela y atender otros quehaceres poco espacio resta para ocupar puestos laborales o dirigir un proyecto propio, por lo tanto, “la principal carencia de las mujeres de El Palotal es el trabajo”, reconocieron las participantes.

Perpetuar estas diferencias -esencialmente sexistas- profundiza las desventajas de las mujeres en los mercados laborales. Al carecer de disponibilidad de tiempo y recursos, no logran acceder a oportunidades que les permitan obtener autonomía financiaría, un signo que recrudece la violencia de género y la pobreza.

Con el deseo de mostrar posibles respuestas a la problemática, el “Taller de Liderazgo” de la Red Mujeres Constructoras de Paz-Táchira contó con la presencia de propuestas llevadas a cabo en ambos lados de la frontera colombo-venezolana que buscan propagar el empoderamiento femenino.

Activistas y participantes se unieron para pintar un mural que representa el encuentro entre mujeres .

 

Un oasis por aquí, un oasis por allá

Teje Terapia Táchira, una iniciativa dirigida por Tiziana Girardi, lucha contra la violencia basada en género y la dependencia económica de las mujeres utilizando el tejido como metáfora de sororidad y trabajo en equipo.

Los testimonios de Aida Briceño y Belkys Sandoval dieron cuenta de los frutos recogidos a partir del respaldo entre mujeres que proporciona la organización, mientras conocer el tejido y sus diversos tipos le llevó a Thais Huice a transformar este pasatiempo en su fuente de ingresos.

Aida Briceño, Belkys Sandoval y Thais Huice compartieron sus historias sobre las bondades del tejido.

Por su parte, la fundación colombiana Aves Emigrantes de Paso Somos Uno Solo, promueve y acompaña a las migrantes venezolanas y colombianas retornadas en el proceso de adquirir un oficio y obtener los implementos para practicarlo.

Junto a organizaciones colombianas e internacionales, Erminda Bermúdez, una mujer colombiana retornada, creadora de la institución, defiende la emancipación de las mujeres frente a los grupos armados y la vulnerabilidad ocasionada por el fenómeno migratorio en el departamento Norte de Santander.

Erminda Bermúdez explicó cómo es posible crear un huerto casero y convertirlo en un emprendimiento.

 

La herida invisible

Eliminar la inequidad de género y alcanzar la libertad plena de las mujeres exige la deconstrucción de comportamientos normalizados, convertidos en una clase de violencia que “deja huella y amenaza la existencia de las féminas”, afirmó la psicóloga Flor Duarte en su intervención.

Las obligaciones impuestas por la sociedad a las mujeres por razones de género aumentan los riesgos de una vida atascada en la violencia, en la cual los abusos y maltratos son los métodos utilizados para confinarlas a una cárcel desprovista de barrotes, pero cuyos efectos psíquicos las dejan sin salida.

Pie de foto: Flor Duarte conversó respecto a la huella invisible dejada por la violencia de género en las mujeres.

“Cada tres minutos muere una mujer en el mundo a manos de un hombre de su entorno; cada cinco minutos una mujer o una niña son violadas; cada 18 segundos una mujer es maltratada en su hogar. La violencia no mide edad, clase social ni nivel académico”, advirtió la activista.

La violencia no solo se expresa a través de un golpe y un moretón; la coerción económica, la manipulación, las vejaciones, los insultos, el trato indigno y el sometimiento sexual son manifestaciones de la misma enfermedad. 

“La violencia basada en género contra la mujer significa privar de libertad a las víctimas”, decía.

Las caras de la violencia ocasionan lesiones imperceptibles con el poder de anestesiar cualquier deseo de cambio en las mujeres: “cuando son madres y esposas, sus anhelos quedan rezagados a un lugar secundario, naturalizando así la idea que amar es desaparecer”.

Construcción para la paz

El desarrollo de un entorno favorable con el desenvolvimiento de las mujeres en las comunidades depende de la participación activa de las féminas en la toma de decisiones, los procesos de transición y los cargos públicos.

De acuerdo a las también activistas de la red y docentes Marilyn Hernández y Chirley Villabona, las mujeres de El Palotal tienen el poder en sus manos para progresar sin sacrificar sus compromisos familiares, en tanto, no son ideas opuestas. 

Marilyn Hernández y Chirley Villabona detallaron cuáles son los valores que precisa la construcción de paz

 

El equilibrio solo es concebible si la presencia de las mujeres está garantizada en los diálogos y negociaciones dirigidos a generar soluciones en los sectores de la localidad tachirense, siendo la falta de empleo un dilema a tratar para impulsar la economía local.

Las participantes del taller se levantaron de sus asientos para desarrollar una dinámica sobre el poder de la mujer

 

Por suerte, admitieron las activistas, el colectivo de mujeres que asistió al “Taller de Liderazgo” reconoce y practica la solidaridad como valor fundamental en la construcción de un porvenir donde todas gocen de oportunidades. 

*Este es un trabajo de la Red de Mujeres Periodistas de Frontera