Niñas y adolescentes venezolanas: víctimas de violencia basada en género – Frontera Plus

Niñas y adolescentes venezolanas: víctimas de violencia basada en género

La Violencia Basada en Género (VBG) es la forma más repetitiva de violencia que afecta a las niñas y adolescentes migrantes y refugiadas venezolanas en países como Colombia, Perú y Ecuador.


Por: Neiyer Angarita
Diseño: Paloma LaCruz

De acuerdo al estudio Niñas venezolanas: voces de la migración estudio en Colombia, Ecuador y Perú realizado por la organización Plan Internacional, las jóvenes venezolanas destacan haber sufrido violencia sexual, violencia psicológica, física y xenofobia en espacios públicos y privados en sus países de acogida.

La mitad de las jóvenes encuestadas identifican las calles de Colombia, así como de Perú y Ecuador, como inseguras, situación por la cual manifestaron salir a la calle y locales comerciales acompañadas de personas conocidas.

“Siento que si uno fuera hombre no le dirían ciertas cosas. No harían ciertas insinuaciones, porque también pasa que uno sale y comentan “ah, como esa china es ‘veneca’, seguro es regalada”, declaró una joven de 15 años que reside en Cúcuta, Colombia.

Cabe destacar que, aunque la mayoría de las jóvenes encuestadas identifican su hogar como seguro, las entrevistas reflejan que los lugares en donde están ubicadas las viviendas son espacios que enfrentan violencia sexual y Violencia Basada en Género de forma recurrente.

Además, tener que compartir la vivienda con otras familias es un factor que produce un mayor riesgo de enfrentar violencia física y psicológica, según agrega el informe.

Estas situaciones obligan a que las niñas y adolescentes tengan que cambiar de vivienda generando zozobra y sumando condiciones de vulnerabilidad que las revictimizan y las obligan a huir nuevamente.

La xenofobia también juega un papel importante debido a que genera obstáculos a la hora de acceder a sus derechos como vivir libre de violencia, acceder a la educación y vivienda además de integrarse en su país de acogida.

“Cuando entré por primera vez [al colegio] me llamaban ‘veneca’, me hacían bullying, que, porque era ‘veneca’, que era una muerta de hambre”, aseguró una joven que vive en Soledad, Colombia.

Limitación al acceso de la salud

De acuerdo al estudio, Colombia es el país con mayor barrera al servicio de salud para las venezolanas. Una de las principales razones es la falta de regularización de su estatus migratorio, así como la falta de cobertura y el costo.

Además, la precariedad de los sitios en los que habitan las jóvenes incrementa su condición de vulnerabilidad a desarrollar distintas enfermedades.

Según declaró una adolescente que vive en Cúcuta, “mi rancho es, es como decir dos piecitas y está todo lleno de latas (…) Y hasta ahora, el lunes, mi hermano apenas hizo el pozo séptico y pegó la poceta (…) Mi hermano se compró un tanque ¿verdad? grande y nos dejó uno chiquito a nosotros, y ese chiquito gracias a Dios pasa, ¡gloria a Dios no hay problemas pa’l agua! No es que llegue todos los días, cada cuatro días llega el agua, pero igual nosotros no gastamos tanta agua y con ese tanque nos alcanza a nosotras dos”.

El informe también destaca que uno de los riesgos a los que se enfrentan las jóvenes es el embarazo a temprana edad, así como las uniones o matrimonios forzados.

Según el estudio el 10 % de las niñas venezolanas han experimentado embarazos tempranos lo que representa el 8 % de las niñas y adolescentes que se encuentran en Colombia. Además, las jóvenes entre 14 y 19 años – que representan un 19 %- aseguran haber enfrentado embarazos temprano.

Cabe destacar que la edad promedio en que las jóvenes enfrentan un embarazo es a los 16 años.

“Había dejado de estudiar porque estaba embarazada. Ya había parido y no pude llevar la niña al liceo. Es que es muy difícil porque como ya voy a parir y tengo que cuidar a la otra niña y eso (…) [Vivo] con el papá, [pero] yo [paso el tiempo] en la casa cuidando a las niñas, [quienes] ahorita no están haciendo nada. Nos sentamos un ratito en el porche en las tardes, ahí en el porche o también viendo televisión”, relató una adolescente que vive en Soacha Colombia.

Los embarazos y la maternidad a temprana edad acentúan su condición de pobreza, la continuidad de sus procesos educativos, incrementan la deserción escolar, y una mayor condición de vulnerabilidad frente al trabajo infantil, así como la propensión a presentar afectaciones de salud e incrementar el riesgo de violencia sexual, agrega el estudio.

La compleja crisis humanitaria que afecta a Venezuela ha generado una serie de desafíos a quienes se vieron obligados a huir de su país y establecerse en uno nuevo. Las niñas y adolescentes se encuentran expuestas por su condición de género, estatus migratorio y edad dejándolas vulnerables en sus países de acogida.

**Este es un trabajo de la Red de Mujeres Periodistas de Frontera**