“Nos cambiaron la frontera” – Frontera Plus

“Nos cambiaron la frontera”

“Más de 80 años de tradición comercial binacional, de un paso regulado y experiencia, se dejaron de lado con la decisión del cierre de los puentes binacionales hace cinco años. Desde ese 19 de agosto nació una frontera totalmente desconocida para los habitantes de ambos lados”.

Así lo estima Carlos Luna, dirigente del sector empresarial en el Norte de Santander, para quien la reapertura de los puentes es necesaria para la reactivación productiva y social de este departamento colombiano y el estado Táchira, en Venezuela.

“Los integrantes de la sociedad civil de ambas regiones no podemos ser indiferentes ante esto. Debemos trabajar en la construcción de una nueva frontera, valorar el hecho de que lo natural es el intercambio comercial y humano por estos puentes, más allá de las diferencias diplomáticas y políticas que puedan surgir entre ambos países”.

Afirma que los únicos beneficiados del cierre, que se ha prolongado por un lustro, han sido las bandas criminales de ambos lados de la frontera, ya que se han incrementado el contrabando y otros delitos, afectando la legalidad y el orden que debe imperar en las relaciones comerciales de ambas naciones.

“En una frontera ideal debemos recuperar la legalidad, la formalidad, mediante la incorporación de elementos logísticos y tecnológicos de apoyo para un tránsito ordenado de vehículos y personas, de una manera ágil”.

Considera que existen las condiciones para un desarrollo económico en ambos lados de la frontera para el transporte de carga, en el marco de una apertura gradual de los puentes que parta de lo comercial. “Aquí podemos contar con el apoyo de organismos multilaterales como la CAF, el Banco Interamericano de Desarrollo y otros de orden regional y mundial”.

“Debemos aprovechar la ventaja que esta frontera colombo-venezolana es una de las más observadas y analizadas en el mundo. Recibiríamos apoyo para la creación de las regulaciones mínimas para la reapertura del comercio binacional y tránsito en condiciones de control, bioseguridad, por la pandemia, orden y seguridad”.

Reconoce que, tanto en el Norte de Santander como en el Táchira, han sido responsables de no haber asumido con claridad, ante los respectivos gobiernos, la necesidad de la reapertura y visibilizar el impacto negativo que el cierre ha tenido en lo económico, lo social y la seguridad de millones de personas que viven a ambos lados de esta frontera.

“Hemos mantenido silencio, pero el enfoque de ambas sociedades debe orientarse a recuperar la vida, el tránsito libre: lo natural es una frontera abierta. Las relaciones entre el Táchira y el Norte de Santander son económicas, humanas, tenemos familia y amigos en ambos lados, nos visitábamos en Rubio, en San Cristóbal, en San Antonio, en Cúcuta, Chinácota, Pamplona, como algo natural. Y esto va más allá de un simple concepto de frontera”.

Luna lo señala directamente: “Nos han cambiado la frontera y no dijimos nada”. Estima que es el momento para partir de un principio: la reapertura y el tránsito comercial por los puentes hoy cerrados.

Alans Peralta