Tras anuncio de apertura de frontera aumentan requerimientos de inmuebles en San Antonio y Ureña – Frontera Plus

Tras anuncio de apertura de frontera aumentan requerimientos de inmuebles en San Antonio y Ureña

El sector inmobiliario tiene grandes expectativas de crecimiento con la apertura de la frontera

Luego de los anuncios relacionados con la apertura de frontera, la Cámara Inmobiliaria del estado Táchira nota un aumento de los requerimientos de inmuebles para la compra y alquiler en las poblaciones fronterizas de San Antonio y Ureña, como era de esperarse, puesto que antes del año 2015, muchos residentes de la frontera preferían vivir del lado venezolano por el bajo costo de los servicios públicos y manejables precios de los arriendos.

Vivir arrendado en Cúcuta requiere un presupuesto elevado, según relató Antonio Sánchez, un colombo venezolano que vivió en la capital nortesantandereana por al menos tres años, pero que tuvo que retornar a vivir del lado venezolano de la frontera para disminuir sus gastos.

Solo en pago de arriendo a Antonio se le iban $500.000 al mes, y $258.000 en pago de servicios como agua, electricidad, gas e internet, pero cuando recibió una notificación de aumento por concepto de alquiler a $600.000, decidió devolverse a residir en Ureña, a donde por fortuna tiene una casa propia.

Regal Labrador, presidente de la Cámara Inmobiliaria del estado Táchira, expuso que el sector tiene grandes expectativas, pues considera que al haber más dinamismo económico y más dinero circulante, impacte de forma favorable en las propiedades que por años se han devaluado en la región, en vista que ya se vienen recuperando de forma leve gracias a reactivación de algunos sectores empresariales.

En Táchira el alquiler de viviendas y establecimientos comerciales se ha convertido en una oportunidad de percibir una renta fija mensual, mientras se espera a que los inmuebles vuelvan a retomar sus precios reales.

«Hay expectativas de cambio y crecimiento económico, algunos propietarios prefieren esperar y apostar a que ocurra un alza en los precios de sus inmuebles», comentó Labrador.

El canon de arrendamiento de locales comerciales en la entidad oscila desde 200 a los 400 dólares, equivalente a $860.000 y $1.720.000, el precio varía según el tamaño y ubicación de la propiedad.

El alquiler de un galpón oscila entre 300 y 600 dólares equivalentes a $1.290.000 y “2.580.000. Los arriendos de viviendas se ubican entre 200 y 300 dólares, equivalentes a $860.000 y $1.290.000, en el casco urbano de San Cristóbal, que cuentan con mejores condiciones de servicios públicos, sin dejar de mencionar que hay conjuntos exclusivos de la ciudad en donde un arriendo supera los 1000 dólares.

Sin embargo, el panorama a nivel regional para compra y venta de inmuebles, indica que la oferta sigue superando a la demanda, lo que ayuda que los precios de las viviendas se mantengan, o más bien, tiendan a la baja y no al alza por los momentos, precisó Labrador.

Yelitza Rodríguez, vicepresidenta de la Cámara Inmobiliaria del estado Táchira, expuso que los precios de alquileres varían según la ubicación, por ello siendo Ureña y San Antonio, zonas más alejadas de la capital tachirense, los precios de un alquiler de vivienda oscilan entre $150.000 y $400.000.

Rodríguez recordó que en Venezuela las leyes no favorecen en nada a los propietarios, pero a lo largo de los últimos años han logrado blindarse con la revisión de las referencias y documentación que presentan los prospectos arrendatarios, a fin de minimizar el riesgo que representa en el país los alquileres.

Con relación a las ventas de inmuebles a nivel regional, la agente inmobiliaria recalcó que a raíz de la cantidad de oferta y poca demanda, los inmuebles tienden a perder valor, por ello, se pueden conseguir viviendas desde los 7.000 dólares en adelante, precio que puede variar a partir de la ubicación de la propiedad y beneficios.

Por ello, el presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, Roberto Orta Martínez, recientemente señaló que la única opción viable en estos momentos en el país es el arrendamiento, puesto que Venezuela no hay sistema crediticio para acceder a la compra de inmuebles desde hace casi 10 años.

WC| Vía La Opinión